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Recorridos virtuales: soluciones 360° en promoción turística

2020-09-08 Mildred Ramo - Expansión
realidad virtual

Foto de mentatdgt en Pexels

Estas herramientas pueden catapultar al negocio turístico: de la promoción directa a nuevas experiencias de viaje, a prueba de distancias y pandemias.

La vuelta al mundo en 80 videos es posible: el Museo de Louvre, las Islas Galápagos, el túnel del templo de la Serpiente Emplumada… tres ejemplos reales de los cientos de recorridos virtuales disponibles en la red. Estos formatos ya existían antes del Gran Confinamiento, pero precisamente durante ese tiempo se clasificaron entre los contenidos más buscados para entretener y soñar. La pregunta ahora es ¿también en un material para generar futuras reservaciones? 

La respuesta, de acuerdo con los especialistas, es sí. Pero, además, los recorridos virtuales pronto podrán generar, por sí mismos, una experiencia turística. Vayamos por partes. 

Horacio Navarro, CEO de Leo Burnett México, considera que los recorridos virtuales cumplen con diferentes funciones: de entretener, de educar —como en el caso de los museos, por ejemplo— así como de promover un destino o un punto en específico. Pero, además, una vez que han sido profusamente visitados en el Gran Confinamiento, serán un elemento que continuará consumiéndose. 

“Estos recorridos por supuesto que funcionan; no creo que alguno te haga sentir lo mismo que visitar un museo, una playa o una plaza, pero por lo menos te entretienen y te cultivan (...) Cuando tienes un problema del tamaño que ha tenido la industria turística con el confinamiento, necesitas una solución rápida y efectiva y muchos de estos recorridos lo fueron en este tiempo”, comenta Navarro. 

Colinas de tulipanes 

Entre todos los ejemplos que pueden citarse sobresale, en este sentido, el de Keukenhof, un reconocido jardín de Primavera en Holanda. Abre solamente ocho semanas al año, a partir de marzo. Cada edición de este parque hay una temática distinta, para la que se hacen acomodos especiales e irrepetibles, pues se presentan con la floración de los millones de tulipanes que hay en el lugar. 

Este 2020 no fue posible visitarlo pues, justo en la Primavera, Europa entró en una fase de estricto confinamiento. Así que los tulipanes emergieron, espléndidos, y nadie podría verlos. Pero las autoridades del parque decidieron publicar recorridos 360° en sus redes sociales; algunos incluyeron entrevistas con sus jardineros, otros un paseo con el director del lugar. 

De acuerdo con la oficina de prensa de Keukenhof, cada año acuden al parque alrededor de un millón de visitantes durante las semanas que permanece abierto. En este 2020, tan solo de marzo a mayo ya habían registrado millón y medio de visitas en sus recorridos. 

Si bien el lugar sobrevive gracias a las entradas y este año, literalmente, no registró ingresos. Peor aún, sí generó gastos, pues hay que dar mantenimiento al lugar y preparar la siguiente exhibición. Con todo, no puede darse como pérdida total, pues hubo visitantes virtuales que lo habrán colocado en su lista de deseos para un próximo viaje. 

“Desconozco si la gente fue llegando a los recorridos virtuales que ya estaban ahí o si los destinos fueron creándolos y promoviéndolos para atraer gente. Probablemente sea 50% y 50% en esto”, aporta Horacio Navarro, “pero lo cierto es que la oferta fue aceptada y llegó para quedarse, aunque volvamos a una normalidad en la que pueda viajar con libertad. Ya son herramientas que se usarán para planear los futuros recorridos”. 

La agencia Leo Burnett México manejó durante ocho años la cuenta del extinto Consejo de Promoción Turística (CPT). De ahí que la empresa bajo el liderazgo de Humberto Navarro identifique el potencial que hay, en cada destino y experiencia turística mexicana, en promoverse bajo narrativas de recorridos virtuales. 

“Hace ocho años tenías una cámara digital y a un fotógrafo profesional. Hoy puedes, además, hacer videos digitales, combinarlos con animación 3D hiperrealista, en versiones largas y cortas para redes sociales… las posibilidades son enormes”, afirma el especialista. 

Este tipo de promoción puede impactar en el público joven, continuó, pero también en el más senior. “Los nativos digitales aprovechan la tecnología, pero los de más edad también se interesan por estos materiales; quizá no son tan ágiles como los primeros, pero podrían gozar de la experiencia, por ejemplo, de recorridos turísticos en campos de golf”. 

Y aquí es donde, justamente, tocamos la siguiente orilla en los recorridos virtuales: la posibilidad de convertirlos en complementos en las experiencias de viaje. Esto lo identificamos bajo la voz de Ivette Dickinson, chief strategy officer en Sparkling y R!DE, grupo de comunicación integral. 

La virtualidad como experiencia de viaje

Pokémon GO tiene pokemones regionales o exclusivos por continente. Por ejemplo, en Estados Unidos pueden cazar Tauros, mientras que en Europa hay Mimes, entre muchos otros seres tridimensionales de este juego de realidad aumentada, desarrollada por la compañía estadounidense Niantic. 

Para los centennials y los alfa (las generaciones nacidas después del año 2000) resulta natural desear visitar un lugar para conocerlo y, además, hacerse de más pokémones. Esta es una realidad patente en la estación Shinjuku, en Tokio, considerada por los expertos en Pokémon GO como el mejor lugar del mundo para jugar, por la cantidad y singularidad de personajes virtuales que pueden encontrarse ahí. Estas son desde ahora experiencias de viaje que seguramente podrían usarse, cada vez más, en un futuro no tan a la distancia, señala Dickinson. 

En México, sin ir más lejos, el turismo alrededor de los videojuegos tiene un enorme potencial. Datos de The CIU Intelligence señalan que a finales de 2019, 72.6 millones de personas se consideran videojugadores (ya sea de consolas, computadoras, smartphones o tabletas). Esta contabilidad es 5.2% superior en su comparativo anual y equivalente a una razón de 57 por ciento de la población total del país. 

“Los tours de realidad virtual abren el apetito del visitante y atraen su interés hacia el próximo viaje. Además, se logra interacción con los usuarios, por lo que se abre la oportunidad de llevar una experiencia de valor concreta para los usuarios. Seguramente no van a pagar por consumirlas digitalmente, pero sabemos que hay formas de conectar estos contenidos a otros, por los que el usuario encuentra valor”, nos explica Ivette Dickinson. 

Los recorridos virtuales, sean con Realidad Aumentada (RA) o Realidad Virtual (RV) o, simplemente, en video o formatos 360°, conviven fácilmente con las redes sociales. Sean las clásicas, como Facebook o Instagram, hasta las más nuevas, como TikTok. Esto ayuda a amplificar las marcas y características de los destinos, a lograr interacciones que, finalmente, deberán reflejarse en las reservaciones y visitantes. 

Pero la experiencia no termina aquí. En opinión de Ivette Dickinson, tras la vivencia del Gran Confinamiento, los viajeros de la Nueva Normalidad buscarán complementar las actividades presenciales con las virtuales. 

“Lo veremos, por ejemplo, en los museos. Hay recintos como el Met, de Nueva York, o el de Antropología en México que no pueden recorrerse completos en un solo día. Los visitantes podrían recibir, tras el pago de su entrada, experiencias o recorridos virtuales exclusivas, por ejemplo, como un complemento”, concluye Dickinson. 

Con esta revisión podemos encontrar que los recorridos virtuales y la virtualidad, en general, son herramientas de branding para las marcas y destinos, pero son, también, extensiones de la experiencia que serán bien recibidas en un mundo que entró de lleno a la era digital tras el Gran Confinamiento.

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