TECNOLOGÍA | Gemelos digitales: el futuro de la construcción en el presente

2021-12-03 Raúl Rocha
Ejemplo de gemelo digital
[Foto - Shutterstock]

Los avances tecnológicos cambian paradigmas, y la industria de la construcción nunca ha sido ajena a ello. La metodología BIM llevó el desarrollo de proyectos ejecutivos integrales a otro nivel de eficiencia e interacción entre las diversas especialidades que participan en un proyecto. En este contexto, los gemelos digitales están ganando terreno, ya que los diseñadores y propietarios han comenzado a comprender su potencial en el mundo de la construcción.

Un gemelo digital es la réplica virtual de un producto, entorno o proceso que simula el comportamiento de su homólogo físico. La unión de los mundos físico y virtual permite un análisis exhaustivo de la información, lo que permite monitorear y analizar sus acciones ante diversas situaciones y mejorar su rendimiento. Para ello, el gemelo digital debe de ser una referencia de datos que comprenda todas las fases del ciclo de vida del objeto en cuestión, desde su diseño y fabricación hasta su construcción, incluyendo las fases operativa y de mantenimiento y, si se da el caso, su reutilización. Mediante tecnología  de IA, aprendizaje automático e IoT, el gemelo digital debería comportarse como un “ente vivo” que interactúa con su gemelo físico actualizándose y previniendo problemas a futuro.

Un gemelo digital puede ser tan complejo como se requiera, abarcando desde productos de consumo simple, hasta sistemas complejos como redes de metro o ciudades. Dentro de las posibilidades en la industria de la construcción, un gemelo digital puede recopilar datos y, a través de ellos, mejorar el rendimiento y gestionar el mantenimiento a largo plazo de las instalaciones (hidráulica, sanitaria, eléctrica, etc.) de un edificio, generando con ello beneficios económicos para los propietarios. En el caso de las remodelaciones, un gemelo digital nos permite analizar de forma anticipada el diseño y la respuesta de su homólogo físico, reduciendo con esto los riesgos, y por lo tanto, la posibilidad de pérdidas económicas.  

En caso de que un proyecto haya sido desarrollado con la metodología BIM, al momento de la construcción física, el gemelo digital esta generado per se, y la calidad del mismo estará determinada por la cantidad de información que se haya vertido en él. El valor de esta información es alto, ya que se vierte desde un entorno estandarizado y por lo tanto, los datos capturados pueden reintroducirse en las fases de planificación y diseño de nuevos proyectos, aplicando así el aprendizaje de datos para la mejora continua.

Los beneficios de esta metodología no son solo para el desarrollo de nuevos proyectos. En el caso de una edificación existente o bien una que no haya sido desarrollada mediante la metodología BIM, y que por lo tanto, requiera de recabar la información del proyecto —lo cual implicaría costos adicionales—, existen diversos métodos para su recopilación: desde la forma tradicional que implica levantamientos físicos y captura digital, hasta tecnologías como Scan to BIM, la cual se apoya en la emisión de una nube de puntos generada por un escáner laser 3D. Este analiza el entorno para tomar datos de su forma y, a través de esta información y de software especializado, generar un modelo digital.

Por último, los gemelos digitales no tienen por qué ser entes aislados. Al integrar varios, los diseñadores pueden crear sistemas conectados que permitirían intercambios de información que podrían optimizar el funcionamiento de sus homólogos físicos en relación con su entorno. Si se piensa en este sentido, el potencial de esta tecnología es inmenso, ya que se podrían construir ciudades que alimentaran de información en tiempo real a sus homólogos digitales, los cuales podrían prever o solucionar problemas diversos como los flujos de circulación, optimización del consumo de energía, análisis y mejoras de los sistemas de seguridad, e incluso formas de actuar ante desastres naturales o pandemias. La capacidad de los gemelos digitales de recolectar e interpretar datos les da la posibilidad de crear impactos sociales directos e influir en el desarrollo y mejora desde pequeños productos hasta ciudades completas.