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¿Cómo va la aplicación de pruebas PCR en México?

2020-09-07 María José Ramírez/Grupo Expansión
pruebas PCR Mexico

Pixabay

Los organismos piden que se hagan más prueba y los investigadores siguen desarrollando modelos, mientras el gobierno mantiene su postura.

Desde marzo de este año, el titular de la Organización de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha pedido que se realicen más pruebas de detección, pues el distanciamiento social no será suficiente para frenar la epidemia.

“No hemos visto una escalada urgente en las pruebas, aislamiento y rastreo de contactos que es la columna vertebral de la respuesta al coronavirus. No puedes combatir un incendio a ciegas. No podemos frenar esta pandemia si no sabemos a quién está infectando. Nuestro consejo a los países es sencillo: pruebas, pruebas, pruebas”, añadió Ghebreyesus.

Entre otras recomendaciones por parte de la OMS, están el realizar pruebas de laboratorio a los casos de neumonía atípica, a casos sospechosos y a personas que estuvieron en contacto con pacientes infectados con el virus.

Asimismo, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) urgió al gobierno mexicano a incrementar su capacidad de realizar pruebas de detección para COVID-19. En agosto, Jarbas Barbosa, subdirector del organismo, señaló que en México hay que hacer un esfuerzo para ampliar el acceso al testeo, pues, sin éste, hacer el monitoreo para los casos sospechosos y tener efectividad en las medidas de control se vuelve complicado.

“El número creciente de defunciones en México en las últimas semanas indica que es necesario que las autoridades revisen bien las medidas que se están implementando y qué medidas más efectivas se pueden tener para disminuir la velocidad de la transmisión”, afirmó Barbosa.

Además, Barbosa aseguró que la OPS está trabajando con el gobierno mexicano y otros países de la región.

De acuerdo con los datos más recientes de la Secretaría de Salud federal, hasta el 6 de septiembre México ha acumulado 67, 558 defunciones; 82, 215 casos sospechosos acumulados, y 634, 023 casos  confirmados acumulados. México es el tercer país con más defunciones, después de Estados Unidos y Brasil.

Colaboración entre países: Alemania dona 100,000 pruebas a México

Preocupados por contener los contagios y decesos en el mundo, Alemania y México realizaron un intercambio de conocimientos para entender mejor cómo mitigar la pandemia.

Del 18 al 28 de agosto del año en curso, una delegación de epidemiólogos alemanes, expertos de la Agencia Alemana de Cooperación (GIZ) y del Instituto de Virología del hospital universitario Charité de Berlín, visitó México para compartir experiencias sobre la pandemia: un intercambio de conocimientos sobre la detección, atención y respuesta ante la pandemia por el nuevo coronavirus.

Además, Alemania donó al país 100,000 pruebas PCR para ayudar al país a detectar COVID-19. México es uno de los países que menos pruebas realiza, tres por cada 100,000 habitantes. En entrevista para Deutsche Welle, Laurie Ann Ximénez-Fyvie, profesora e investigadora de microbiología y jefa del Laboratorio de Genética Molecular de la UNAM, aseguró que las autoridades necesitan instituir medidas de contención reales.

Además, la experta en microbiología señaló que en México apenas se hacen 9.9 pruebas por cada 1,000 habitantes, mientras que en Alemania está haciendo 121 por cada 1,000 habitantes. Asimismo, aseguró que uno de los mayores problemas en México es que no se tiene una estrategia de rastreo de contactos.

“De tal manera que las pruebas se hacen centralizadas únicamente en los grupos de alto riesgo. Se le hacen pruebas únicamente a pacientes que tienen sintomatología relativamente avanzada y no se hace rastreo de contactos. Esto quiere decir que México está haciendo ahorita 1.7 pruebas por cada caso nuevo confirmado”, resaltó la científica mexicana. En comparación, Alemania realiza 115 pruebas por cada caso nuevo confirmado. 

En julio pasado, la Secretaría de Salud de la CDMX (SSCDMX) anunció que aplicaría 100,000 tests para detectar contagios en la población general y grupos vulnerables. Esto se hizo posible gracias a que la Secretaría de Relaciones Exteriores recibió una donación de 50,000 pruebas de Alemania, que serían destinadas a la ciudad.

De acuerdo con Claudia Sheinbaum, jefa de gobierno de la Ciudad de México, se consiguieron otras 50,000 pruebas a través de acuerdos con organizaciones de salud, como el Instituto Nacional de Nutrición y el Instituto de Genómicas.

De acuerdo con la mandataria, incrementar el número de pruebas logrará diferenciar si los contagios son por COVID-19 o por Influenza. De esta manera, se podrán detectar ambas enfermedades de manera temprana.

Los tests se aplicarán en las colonias con más casos activos, así como en 117 centros de salud de toda la ciudad. Además, algunas pruebas serán destinadas a los reclusorios y a la Central de Abasto.

Mientras tanto, Hugo-López Gattel, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, mantiene su postura sobre la aplicación masiva de pruebas de diagnóstico de COVID-19 a toda la población.

“En México, las pruebas se hacen a las personas con características clínicas de casos sospechosos, esta ha sido la política. En la medida en que haya menos personas con síntomas, bajan las pruebas. La meta no es hacer pruebas, sino detección por los múltiples mecanismos, que es la vigilancia basada en eventos de ocupación hospitalaria, basada en laboratorios”, dijo el funcionario en su última declaración sobre el tema, el 21 de agosto pasado.

 

Sigue innovación en pruebas

En medio de la resistencia del gobierno por estudiar de forma más amplia a la población, y la insistencia de los organismos internacionales para que lo hagan, la industria sigue trabajando en la innovación de pruebas, que permitan acelerar el diagnóstico de COVID-19.

Alejandro Paolini, presidente de la Mesa Directiva de la sección Reactivos, Sistemas de Diagnóstico, Automonitoreo y Cuidado Personal de la Cámara Nacional de la Industria Farmacéutica (CANIFARMA) y director general de Siemens Healthineers, en entrevista en junio pasado señaló que aún se encontraban en la obtención del registro sanitario para las pruebas de detección en México.

“Hoy, Siemens, a nivel global está produciendo 50 millones de pruebas serológicas al mes y 2.5 millones de pruebas moleculares al mes”, agregó.

Las pruebas diagnósticas son sumamente relevantes para enfrentar la emergencia sanitaria e incorporarse a la nueva realidad. Alejandro Paolini hizo hincapié en la diferencia entre las distintas pruebas: las moleculares son más certeras pues miden la carga viral e indican si en ese momento se tiene el virus o no; actualmente estas son las que se usan en México.

“Está clarísima su importancia, porque no hay otra forma más certera de poder determinar si está la persona contagiada o no y, con base en eso, consecuentemente comenzar su tratamiento dependiendo del nivel de gravedad del caso. Porque sabemos que hay gente que es asintomática y no requiere ser internada”, señaló el director general de Siemens Healthineers.

Otro tipo de pruebas son las serológicas, consideradas de otro perfil porque marcan si ya se han desarrollado anticuerpos, con lo cual significa que se estuvo infectado o no, pero no se trata de una prueba confirmatoria como las moleculares.

Son análisis rápidos, en cuanto al tiempo de ejecución, y son más económicos. Además, están siendo demandadas, sobre todo por empresas con plantas y gran cantidad de personal, pues son parte de los filtros y de las acciones preventivas y de protección.

Sobre si los países que desarrollan o producen vacunas o dispositivos deberían de quedarse con una buena parte de su producción, Alejandro Paolini mencionó que más allá de quedarse con ésta es mejor asegurar una distribución equitativa. “Estoy seguro de que en el momento en el que salga una vacuna habrá una demanda tremenda alrededor del mundo, me parece lógico que no se quede sólo en los países productores de esa vacuna”, pues esto iría en contra de colaborar para detener el avance de COVID-19 en el mundo.

Mientras tanto, desde junio, en Argentina ya comenzaron a comercializar las pruebas de anticuerpos totales y el kit PCR (prueba molecular) para COVID-19. En un comunicado de prensa Siemens Healthineers aseguró que, en sólo 10 minutos, la prueba total de anticuerpos arroja resultados. También, ha demostrado una especificidad del 99,8% en la identificación de anticuerpos SARS-CoV-2.

La prueba de anticuerpos detecta estos contra una proteína clave en la superficie del virus del SARS-CoV-2: “spike”, la cual une el virus a las células con un receptor humano que se encuentra en órganos como los pulmones, el corazón y vasos sanguíneos.

Además, de acuerdo con Siemens, “los estudios indican que ciertos anticuerpos (neutralizantes) contra la proteína spike podrían impedir la infección por el virus SARS-CoV-2, interfiriendo con la capacidad del virus para unirse, penetrar e infectar las células humanas”, por ello, múltiples vacunas en desarrollo para el SARS-CoV-2 incluyen la proteína spike dentro de su investigación.

Sobre su prueba molecular, Siemens señaló que estas pruebas pueden detectar el genoma del virus y que, el 5 de mayo, la Food and Drug Administration (FDA) emitió una autorización de uso de emergencia. Asimismo, el test cuenta con la marca CE, la cual permite su uso para el diagnóstico en la Unión Europea.

La prueba molecular ha demostrado, en tiempo real, un porcentaje de acuerdo positivo del 100%. De esta prueba ya se habían vendido 500,000 test en Europa, además, es compatible con distintas plataformas de laboratorio. El tiempo de respuesta demora de 2 a 3 horas, esto depende del sistema molecular y los recursos que esté empleando el laboratorio.

 

Buscando pruebas económicas

Otros esfuerzos por generar pruebas PCR provienen de instituciones académicas, tal es el caso del microchip para realizar pruebas económicas desarrollado por el Instituto Politécnico Nacional (IPN). Se trata de un dispositivo que, en tan sólo 30 minutos, detecta a las personas portadoras o infectadas de COVID-19. Con este microchip se reduce el costo de aplicación en un 90%.

Esta prueba serológica analiza la sangre para detectar anticuerpos, lo que permite determinar si la persona ha sido expuesta al virus. Además, el test puede detectar el virus incluso en personas con síntomas leves.

El dispositivo está conformado por microcanales, en los que se introduce una muestra de suero, la cual se obtiene previamente de la sangre del paciente. Además, cuenta con un biosensor que reconoce los anticuerpos producidos por el sistema inmunológico contra el virus.

Luego, con ayuda de un microscopio de fluorescencia la muestra puede ser analizada. La ventaja es que este procedimiento requiere un porcentaje menor del reactivo que se necesita normalmente para detectar COVID-19 y puede aplicarse hasta a 50 pruebas a la vez.

Además, el uso de este dispositivo podría implementarse para detectar otras enfermedades, como el VIH. Hasta mayo del 2020, el microchip se encontraba en fase de pruebas.

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