¿Cuáles son las perspectivas de salud para el 2022?

2022-01-17 Alina Velázquez/Conexiones 365
perspectivas salud 2022

¿Estamos viendo finalmente la transformación prometida desde hace mucho tiempo? Es el cuestionamiento que lanza la empresa Deloitte de cara al nuevo año

En el informe Perspectivas del Sector de Cuidado de la Salud 2022, la compañía Deloitte plantea un escenario que podría confirmar esa pregunta, pero que también exige no bajar la guardia este 2022. 

En el documento, la consultora plantea que la pandemia por Covid-19 -como un suceso de proporciones históricas-, fue un catalizador para el avance del sector salud, pues orilló a que de manera inesperada, tanto el ámbito público, como privado se vieran obligados a innovar.

Pinta un escenario que califica como una “colisión de fuerzas”, al señalar que debido a que se han registrado avances exponenciales en la ciencia médica; una explosión de tecnologías digitales, acceso a datos y análisis; consumidores informados y empoderados. 

Así como un movimiento de la atención de enfermedades a la prevención y el bienestar, “demostrando ser el catalizador de la transformación clínica, financiera y operativa que la atención médica prometió durante mucho tiempo al mundo”.

Vislumbrar problemas, plantear soluciones

El estudio analiza 6 temas que la firma considera fundamentales para diseñar sistemas de salud resilientes y, por lo tanto, obtener mejores resultados en la atención de la población: equidad en salud; salud mental y bienestar; el futuro de la ciencia médica; cómo re imaginarnos la salud pública; la agenda ambiental, de sostenibilidad y gobernanza para el sector; y transformación digital y los modelos de atención de salud.

En el primer punto señala que las fallas estructurales como la pobreza, falta de atención primaria, cobertura de medicamentos y apoyo a la salud mental, son factores de este problema. 

Así como la edad, raza, género, casta, orientación sexual, discapacidad, enfermedades mentales y más, que considera, pueden interferir con los esfuerzos para promover la atención de la salud equitativa, siendo África y Asia del sur las zonas más afectadas. 

Para apoyar a la solución de este problema, Deloitte ha establecido tres Institutos de Equidad Sanitaria, ubicados en África, India y Estados Unidos. Estos se enfocarán en tres capacidades clave de refuerzo: servicio de consultoría pro bono o donación de dólares a colaboradores clave, libros de texto públicos en materia de equidad en salud y combinación de datos sobre las disparidades en materia de salud para obtener información que sirva de base para la adopción de medidas de impacto.

En cuanto a la agenda ambiental, de sostenibilidad y gobernanza para el sector, se aborda el problema del cambio climático, causante de los desastres naturales que se sostiene, puede afectar las estructuras de salud y el acceso de la gente a ella. Se afirma que la contaminación afecta la salud y calidad de vida de las personas, potenciando enfermedades.  

Sin embargo, se remarca que el sector salud al ser un productor de contaminación muy grande, y operar hospitales las 24 horas sin el correcto diseño de ahorro de energía, es muy perjudicial para el ambiente. 

Por esto, refiere que es indispensable que los líderes de la salud y sus organizaciones extiendan la ética de "no hacer daño" al medio ambiente. 

Entre las sugerencias para ayudar a esta problemática se encuentran: desarrollar un caso de negocios para mostrar los beneficios económicos de reducir los residuos y la huella de carbono de la atención médica, comprender dónde es probable que se cree valor en un futuro con bajas emisiones de carbono y adoptar sistemas de pensamiento para abordar el cambio climático.

El tercer tópico es la salud mental, uno de los ámbitos en el que más existe carencia de atención tanto por el sector público como privado,  se expone. El daño en la salud mental puede afectar tanto a nivel personal como laboral, ya que afecta la productividad de la gente, de ahí la sugerencia de que los empleadores se preocupen cada vez más por la salud de los empleados. 

Usualmente, las enfermedades mentales se estigmatizan y se consideraba vergonzoso hablar de ellas pero actualmente cada vez más países lo están tomando de manera seria, se refiere.

Sin embargo, el personal de salud en esta área aún es escaso y el presupuesto público destinado a este sector aún es mínimo. Afortunadamente, la salud digital está revolucionando en este campo a bajo costo, no obstante, aún no es tan común que la gente confíe en alguien sin verlo cara a cara.  

Posibles acciones para ayudar en este sector se encuentran: la creación de ecosistemas centrados en la salud mental, alentar a los empleadores a participar activamente en la salud mental y el bienestar de los empleados, que se aumente la confianza en las soluciones de salud mental digital e integrar la evaluación e intervención en salud mental en los sistemas de atención de salud existentes.

El cuarto punto tocado en el informe es la posibilidad de la transformación digital y los modelos de atención de salud, lo que resolvería los problemas de escasez de personal médico, equipo, instalaciones e interrupción en la cadena de suministro. 

Mediante la utilización de computación en nube, telecomunicaciones 5G aún en los lugares más remotos, dejando de lado los límites físicos con la creación de una plataforma integrada conectada por una torre de control digital con capacidades proactivas de inteligencia artificial (IA), se puede visualizar la digitalización de la medicina. 

También se ofrece como alternativa soluciones digitales interoperables y centradas en el futuro e impulso de la recopilación de datos, la agregación y la conectividad, a través de dispositivos portátiles tradicionales; la formación de asociaciones y alianzas intraindustriales e intersectoriales puede dar éxito a la experiencia.

El futuro de la ciencia médica es el quinto punto. El avance en los medicamentos digitales, la nanomedicina, la genómica, la micro biometría y otros, se están produciendo a un ritmo exponencial. La medicina digital es considerada como otro avance que va ganando terreno para el futuro así como el uso de la inteligencia artificial en el desarrollo de tratamientos específicos más precisos.

Se refiere que al pasar del tiempo, la ciencia médica ha demostrado ser una gran inversión para el sector público y privado. Sin embargo, la desventaja observada es que algunos proyectos son muy costosos para que alguien quiera arriesgar su capital. Cabe mencionar que muchas innovaciones en este campo no están al alcance de toda la población, sólo de los más beneficiados económicamente.

Algunas acciones que pueden equilibrar los beneficios de la innovación en tecnología médica con los aspectos prácticos del control del gasto en atención médica son: aprovechar el empoderamiento de los consumidores, establecer centros de innovación del sistema de salud y explorar la financiación colaborativa y los modelos de desarrollo.

Por último está el tema “re imaginarnos la salud pública”. Se insiste en que con la pandemia surgió esta necesidad, ya que se ha despertado la conciencia del gobierno, la industria interesada en salud y los consumidores sobre los desafíos en sistemas de salud pública. 

Se explica que el sistema de salud pública a nivel mundial ha enfrentado mayoritariamente la pandemia, lo que ha generado un gasto significativo, por lo que tendrá que crear nuevas asociaciones con proveedores de la salud públicos y privados, los cuales, se espera que aporten nuevas ideas y aptitudes diversas, así como nuevas fuentes de inversión para promover objetivos compartidos de prevención y bienestar para las comunidades.   

Para que este sistema de colaboración funcione se requiere articular claramente una propuesta de valor compartido, alinear la financiación y los incentivos con la prevención, la promoción de la salud y el bienestar, compartir datos entre sectores, en tiempo real y centrar la salud pública futura en torno a la equidad en salud, son los consejos de Deloitte sobre el tema.