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Proyectos híbridos: el potencial de la unión de fuentes renovables

2020-09-04 Irayda Rodríguez, Grupo Expansión
Potencial de proyectos hibridos en energia

Image from Pixabay

Con la suma de la potencia total instalada y la optimización del uso de la infraestructura, las tecnologías para el aprovechamiento de los recursos se complementan. 

 

Los proyectos de generación híbridos son aquellos que emplean dos fuentes para producir electricidad. Por ejemplo, como explica la compañía Iberdrola, pueden hacer combinaciones de recursos eólico, solar fotovoltaico, hidráulico, termosolar y biomasa para entregar la energía a un mismo punto de conexión, garantizando un suministro más estable y eficiente.

Al respecto, como asegura el Dr. César Ángeles Camacho, investigador titular del Instituto de Ingeniería de la UNAM y responsable del Laboratorio de Redes Eléctricas Inteligentes, el desarrollo de estos sistemas en México tiene como antecedente la planta híbrida llamada Los Pocitos, en Baja California.

Entre las ventajas que el especialista expone sobre este tipo de proyectos destaca que permiten el uso de la energía primaria que existe localmente, lo cual con anterioridad se hacía, en su mayoría, a partir de combustibles fósiles.

De igual manera, al tratarse de sistemas aislados de la red eléctrica principal, pueden llevar electricidad a lugares donde el acceso a este servicio es limitado y, a largo plazo, permiten el desarrollo de tecnologías para mitigar la pobreza energética en el país.

“Primero se debe de revisar el tipo de carga que va a ser suministrada, por mencionar un caso, para pequeñas comunidades, casas o qué instalaciones va a alimentar. Una vez que se define esto, se analiza la ubicación para llevar a cabo un estudio de los recursos disponibles y las condiciones que lo rodean”, afirma el investigador titular del Instituto de Ingeniería de la UNAM.

Por sus condiciones geográficas, México tiene una gran ventana de oportunidad para aprovechar sus fuentes renovables, siendo que los niveles de radiación solar están por encima de cualquier nación europea, sobresaliendo el área central del país, Hidalgo, Jalisco, el norte y la zona del Pacífico, agrega el Dr. Ángeles Camacho.

Mientras que, en lo que respecta al viento, las comunidades y estados circundantes al Golfo de México y la península de Baja California, cerca de la costa, cuentan con buenas condiciones para la puesta en marcha de proyectos híbridos. Aunque hay que decir que la región de Oaxaca y Chiapas también es viable para el desarrollo de plantas con sistemas de generación de electricidad solar fotovoltaica y microhidráulicas, por los ríos que corren en el territorio.

Incluso, asevera el investigador, es posible hacer adaptaciones en lugares en los que ya existen plantas de diesel para instalar una tecnología complementaria (como un aerogenerador o una planta fotovoltaica) y convertirlos en sistemas híbridos. Esto debido a que son modulares y facilitan las actualizaciones.

“Se pueden combinar plantas diesel con sistemas eólicos o solares, todas se complementan entre ellas. En algunos casos, por ejemplo, para las plantas fotovoltaicas que no generan energía durante la noche, el complemento es un banco de almacenamiento de hidrógeno, batería convencional o de alta eficiencia. Son un elemento muy importante, pero que no necesariamente tiene que estar presente. Se hacen estudios para ver los recursos que existen y cómo se integran, ya que la energía de salida es equivalente a la que se está requiriendo”, puntualiza.

Además, se está desarrollando tecnología para la interconexión de las energías renovables con convertidores inteligentes que se encargan de administrarla para que, en cualquier momento, haya una combinación exacta de ellas. Es decir, un equipo inteligente ayuda a reducir costos de almacenamiento al disponer de esa energía para que se produzca y se acumule.

No obstante, manifiesta el Dr. Ángeles Camacho, uno de los desafíos es que los sistemas híbridos demandan una inversión inicial alta, aunque el mantenimiento es prácticamente mínimo y dependerá del tipo de tecnología seleccionada, lo cual se ve reflejado a futuro en cuestión de costos.

Por ejemplo, las revisiones para los aerogeneradores instalados se pueden programar cada seis meses o cada año, mientras que para las baterías es de cada tres o cuatro meses, para medir sus niveles de ácido y pues también son casi libres de mantenimiento. Y como ya se mencionó, el gasto por energía primaria no existe, pues se trata de recursos naturales.

“No obstante, el costo inicial elevado no impide la instalación de estos sistemas. Si hacemos un estudio de costos nivelados a largo plazo, resulta más económica una planta híbrida que una planta convencional de tipo diésel o con conexión a la red eléctrica. Al final, será más económico que construir una línea de transmisión a las comunidades y será más eficiente”, sostiene.

Precisamente, el estado de Jalisco es uno de los que podría verse favorecidos con el desarrollo de proyectos híbridos, donde la zona industrial que ostenta implica una oportunidad para ello. En la zona de Los Altos, Grupo Dragón (filial de Grupo Salinas) opera dos plantas eólicas desde 2014, donde también integra un sistema solar fotovoltaico.

Y también fue en 2014 que Jalisco se convirtió en el primer estado en utilizar energías renovables para edificios públicos, servicios y transporte, luego de que el entonces gobernador, Jorge Aristóteles Sandoval Díaz, firmara una serie de convenios a cinco años con Grupo Dragón. Lo anterior considerando que este es el cuarto estado más importante en el consumo de energía a nivel nacional y sólo produce 3? la que emplea.

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