Primer vuelo alrededor del mundo impulsado por energía solar

2019-12-17 Irayda Rodríguez, Grupo Expansión
avión Solar Impulse

El 7 de diciembre se conmemora el Día Internacional de la Aviación Civil y, a propósito de esta fecha, vale la pena recordar el primer vuelo trasatlántico que se concretó sin emplear combustibles fósiles.

En julio de 2016, el proyecto Solar Impulse marcó un hecho histórico al completar el primer vuelo en una aeronave que integró un sistema de energía solar y baterías recargables. En punto de las 4:05 horas, tiempo de Abu Dabi, la capital de los Emiratos Árabes Unidos, el avión aterrizó luego de recorrer una ruta de poco más de 40,000 kilómetros.

Esta hazaña, que demostró que la última generación de tecnologías sostenibles puede dar paso a una nueva era de sistemas y soluciones de transporte respetuosas con el ambiente, fue posible con la colaboración de la corporación multinacional ABB.

 

Precisamente, como dio a conocer la compañía, el avión fue construido con materiales ligeros de fibra de carbono, además de que integraba 17,000 celdas solares, cuatro motores eléctricos y un sistema de baterías de alta capacidad de litio polímero para almacenar la energía. Por ello fue posible cumplir el objetivo de sobrevolar diversos países sin emplear combustibles fósiles.

Para encabezar la misión, el visionario detrás del proyecto fue Bertrand Piccard, en conjunto con el CEO y piloto de Solar Impulse, André Borschberg. Ambos demostraron esta primicia histórica para las energías renovables que inició en 2005 con el desarrollo de la aeronave.

Entre los desafíos que acompañaron al vuelo solar por el mundo destacaron los trabajos de ingeniería e innovación de ABB para maximizar el rendimiento de las celdas solares y la integración de los sistemas de distribución y almacenamiento de la energía. Como aseguró Borschberg, Solar Impulse II prácticamente se transformó en una red eléctrica inteligente para que el avión volara tanto de día como de noche, con un total de 11,655 kWh de energía solar.

De acuerdo con información de ABB, durante el trayecto que duró 10 etapas, la aeronave de Solar Impulse hizo escalas en cuatro continentes (Asia, América del Norte, Europa y África) y cruzó dos océanos (el Pacífico y el Atlántico), así como el Mar Mediterráneo y la Península Arábiga. Para preparar este plan de vuelo, que rompió 19 récords internacionales, se analizaron factores como el clima, el tráfico aéreo y la altura sobre la tierra.