Claves para entender la importancia de los Certificados de Energía Limpia
En últimas fechas, los Certificados de Energía Limpia han vuelto a ocupar los titulares de algunos diarios y publicaciones especializadas, a raíz de una serie de modificaciones propuestas por la Secretaría de Energía en fechas recientes.
¿En qué consisten esas modificaciones propuestas y por qué han causado tanto revuelo en la industria? Para entender las reacciones, regresemos primero a lo fundamental: ¿Cómo entender los Certificados de Energía Limpia o CEL?
El origen de los CEL
Uno de los objetivos de la Reforma Energética publicada en diciembre de 2013 fue el permitir la participación de particulares en la generación de electricidad con el objeto de fomentar la inversión en el sector y contar con una mayor oferta a menores costos. Posterior a esta reforma, se publicaron la Ley de la Industria Eléctrica (LIE) para establecer cuáles serían las reglas del juego para los nuevos participantes de la industria de generación y la Ley de Transición Energética para regular la manera en la que se debería de cumplir con las obligaciones en materia de energías limpias.
La LIE define a un Certificado de Energía Limpia como un “título emitido por la CRE que acredita la producción de un monto determinado de energía eléctrica a partir de Energías Limpias y que sirve para cumplir con los requisitos asociados al consumo de los Centros de Carga”, es decir, las instalaciones y equipos que permiten que un usuario reciba el suministro eléctrico.
Los CEL son también considerados “Productos Asociados”, es decir, aquellos que están vinculados al desarrollo y la operación adecuada de la industria eléctrica y que son “necesarios para la eficiencia, Calidad, Confiabilidad, Continuidad, seguridad y sustentabilidad del Sistema Eléctrico Nacional”. Esto último es de suma importancia, pues estamos hablando de esfuerzos para lograr una mejor calidad de la energía.
A través de los Lineamientos que establecen los criterios para el otorgamiento de CEL, se establece que la energía que puede ser acreedora de un Certificado de Energía Limpia debe provenir de plantas que hayan entrado en operación después de agosto de 2014, o bien de plantas que hayan añadido nueva potencia a plantas ya existentes a partir de esa fecha. Dicha energía también debe cumplir con criterios de eficiencia energética y de buen desempeño ambiental, ambos verificados por la CRE y SEMARNAT respectivamente.
¿Quiénes están obligados a cumplir con los CEL?
Todos los principales jugadores del mercado eléctrico, a saber: responsables de centros de carga, usuarios calificados (por medio de los suministradores de servicios calificados), participantes del mercado directos, Suministrador de Servicios Básicos (es decir, CFE).
Hasta el momento, CFE obtenía CEL a través de las subastas de largo plazo, mediante los contratos firmados con generadores de energías limpias, esto además, a precios de prácticamente cero.
El mercado de CEL
Los CEL son, a fin de cuentas, instrumentos de mercado diseñados para operar en un esquema comercializable, cuyo objetivo principal es fomentar el crecimiento de la generación a partir de fuentes distintas a los combustibles fósiles para que México alcance sus metas de generar el 35?electricidad mediante fuentes limpias para 2024.
¿Cómo? La Ley establece que cada año las empresas distribuidoras de electricidad deben adquirir al menos un porcentaje de esta a partir de fuentes de generación diferentes a los combustibles fósiles. Dado que los CEL se otorgan a quienes producen electricidad a partir de fuentes limpias, las empresas generadoras pueden vender los CEL que sobrepasan el porcentaje mínimo exigido a otras empresas que aún no logran satisfacer dicho porcentaje. Las ganancias producidas por esa venta se convierten en un incentivo natural para los inversionistas en tecnologías de generación a partir de fuentes limpias. Esta oferta y demanda contribuye a generar un mercado de CEL que ayuda en primera instancia a diversificar las fuentes de energía.
Si los generadores o los distribuidores no alcanzan los porcentajes mínimos, deberán pagar las multas que exige la autoridad (que generalmente representan el precio máximo de los certificados).
¿De qué depende el precio de los CEL?
Básicamente, de la oferta y la demanda de acuerdo con el porcentaje de generación limpia a satisfacer en un año determinado. de las diferencias que existan entre los precios marginales de producción de energía entre las distintas tecnologías disponibles, del porcentaje de la obligación que se transfiere en el tiempo y de la compra estratégica dado el horizonte de regulación.[1]
¿Por qué entonces la propuesta de SENER afecta el mercado de CEL?
Dicho de una forma simple, SENER propuso que CFE pudiera obtener CELs a partir de plantas existentes antes del 2014, es decir, sin tener que generar más porcentaje de su energía a partir de renovables. Esto permitiría que CFE generara millones de CELs a partir tanto de sus antiguas plantas hidroeléctricas como de Laguna Verde, nucleoeléctrica de unos 30 años de antigüedad.
Por obvias razones, todo ello en primera instancia contraviene los supuestos iniciales y los objetivos de la LIE de agregar más capacidad de generación de energía a partir de fuentes limpias para cumplir con las metas ambientales establecidas en los acuerdos que México ratificó internacionalmente. Por otro lado, los CEL son instrumentos de mercado que permiten capitalizar las inversiones multimillonarias hechas en plantas de generación limpia o renovable. Al inundar el mercado de CEL y aumentar la oferta, los precios de CEL se van al suelo, y el único mecanismo previsto para conducir la transición energética que el país requiere se desvirtúa por completo. Además, se estaría justificando el no convocar a más subastas de largo plazo, siendo que estas son los principales instrumentos para que el Suministrador de Servicios Básicos consiga estos instrumentos, todo ello sin mencionar las consecuencias de contravenir los principios básicos de protección a las inversiones amparadas por leyes nacionales e internacionales, como bien lo han señalado asociaciones como ASOLMEX y AMDEE y diversos analistas especializados.
[1] IMCO, CEL’s, Consideraciones para promover su inversión, IMCO 2015. p. 5.
