Estado actual de la Generación Distribuida en el país: un futuro promisorio
De acuerdo con el reporte más reciente de la Asociación Mexicana de Energía Solar, a la fecha se han establecido 112,660 contratos de interconexión a nivel nacional, con una capacidad instalada de 818 MW. Al día de hoy operan 94,893 techos solares, lo cual representa un crecimiento de 22% sólo durante el primer semestre de 2019 y se busca mejorar las condiciones para que las cifras vayan en aumento.
A finales de septiembre, la Asociación Mexicana de Energía Solar (Asolmex) y diputados del Partido Acción Nacional (PAN) se reunieron para una propuesta de Ley para simplificar los trámites de los permisos para la Generación Solar Distribuida (GSD) o techos solares.
Con ello, se planea que la capacidad de generación que esté exenta de permisos ante la Comisión Reguladora de Energía (CRE), la cual actualmente se encuentra en 0.5 MW, se incremente. Esto, sin duda, haría más viables a más proyectos de techos solares en todo el país.
Como señala la Asolmex, las grandes ciudades serían las principales beneficiadas con este incremento a la GSD. En contraste, el gobierno de la CDMX busca aprovechar las superficies de los techos de edificios públicos y gubernamentales, de industrias y de comercios para instalar paneles solares con el objetivo de mitigar más de 2 millones de toneladas de dióxido de carbono. Todo esto es parte del programa Ciudad Solar, que fue presentado en mayo de 2019.
Considerando que actualmente existen 112,660 contratos de interconexión a nivel nacional repartidos entre hogares, comercios e industrias, con una capacidad de 818 MW, la energía solar fotovoltaica ha aportado al sector inversiones directas por más de 1,800 millones de dólares y ha generado más de 9 mil empleos en todo el país.
De igual manera, entre los beneficios sociales y ambientales se encuentran: la reducción de costos de instalación; ahorros en las tarifas eléctricas; y la disminución de cerca de un millón 43 mil toneladas de emisiones de CO2.
La Comisión Reguladora de Energía (CRE) proyecta que para 2023 habrá cerca de 650 mil contratos a nivel nacional, con una capacidad estimada de 4,121 MW, lo que contribuiría a mejorar la soberanía energética del país, aprovechando el uso de un recurso ilimitado y abundante a un precio muy competitivo.
A la par, como señala Julian Willenbrock, fundador y director general de Enlight México, estados como Jalisco, Nuevo León, Estado de México y la Ciudad de México tienen participación importante en la cifra total de contratos de GSD, en su mayoría con aplicaciones residenciales.
Estas pueden hacerse bajo tres modelos de contrato, mediante la instalación de medidores bidireccionales que permiten hacer un balance entre la energía generada y la energía consumida de la red eléctrica nacional. Dichos esquemas son:
- Medición Neta de Energía (Net Metering): el cliente consume y genera energía en un mismo contrato de suministro. Esta energía se compensa entre sí y se emite una única facturación.
- Facturación Neta (Net Billing): la energía consumida que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) factura al cliente es independiente de la energía que el cliente genera y vende a CFE; es decir, no se compensa. Se debe de asociar a un contrato de suministro.
- Venta total de Energía: el cliente vende a CFE toda la energía generada. No existe un contrato de suministro del cliente con la empresa.
Finalmente, Israel Hurtado, secretario Ejecutivo de Asolmex asegura que “incrementar la capacidad de generación exenta de permisos en paneles solares en techos, es fundamental para incentivar a las Pymes a adoptar este tipo de tecnología con los beneficios económicos y ambientales que la generación solar distribuida conlleva para el país”.
La Generación Distribuida implica en si misma distintos beneficios, que pueden ser cuantitativos y cualitativos. Desde el punto de vista cuantitativo, entre los beneficios se encuentran la disminución del Precio Marginal Local (PML), la generación de ingresos para el usuario final, la disminución de pérdidas en el sistema, la creación de empleos y la disminución en la generación de gases de efecto invernadero, entre otras.
Cuando se instalan sistemas de generación solar distribuida, se disminuyen en principio las pérdidas de energía y la congestión del sistema. En un principio, la congestión disminuye porque la demanda de electricidad que se exige al sistema baja en el nodo en el que se produce la generación, y las pérdidas se reducen debido a que la electricidad se produce in situ, en lugar de atravesar la infraestructura de transmisión y distribución. En ambos casos citados pueden presentarse puntos de inflexión a medida que la capacidad de generación crezca, pero esto puede gestionarse de diversas maneras que se abordarán en otro momento, así como las demás ventajas y beneficios de este mercado en constante crecimiento.
