La gestión de activos reduce costos operativos en el sector eléctrico
Para el máximo aprovechamiento de los recursos y lograr una planificación más estratégica, la gestión inteligente de activos está ganado terreno en todo tipo de centrales de generación, así como en la operación de redes inteligentes para el suministro de electricidad.
Las condiciones en el mercado energético están cambiando a la par de la adopción tecnológica. Al respecto, la compañía española Iberdrola asegura que esta revolución informativa no sólo beneficiará a las compañías, tanto de hidrocarburos como de energías renovables, sino también a los usuarios, al ajustar la demanda en tiempo real e incluso promover el establecimiento de tarifas más competitivas.
En esta interconexión, el monitoreo de las centrales y las redes es fundamental ya que, a través del análisis de la información se permite una mejor toma de decisiones. Ante esto, la gestión de activos aporta beneficios a las empresas del sector como: disminución de costos operativos, mayor confiabilidad en la operación y calidad del servicio, anticipación ante fallas, mantenimiento predictivo más eficiente para los equipos y mayor agilidad en la adaptación a nuevas exigencias en materia normativa.
Sin embargo, para que la implementación de la tecnología sea exitosa, debe estar acompañada de un rompimiento de paradigmas en la cultura de la organización. Como se dio a conocer durante el encuentro Yearly Insights 2019 sobre Gestión de Activos & Transformación Cultural, organizado por Minsait (compañía de Indra) uno de los aspectos que más preocupa en el sector es la transformación cultural de las empresas, que debe acompañar al proceso de transformación digital.
Este incluye diversas tecnologías innovadoras para todo el ciclo de vida de un activo como Sistemas de Información Geográfica (GIS), realidad virtual, aplicaciones del Internet de las Cosas (IoT) o análisis de Big Data. Así, toda esta información es recopilada a través de sensores y el personal técnico a cargo, para condensarla en una plataforma digital que se puede consultar en tiempo real y de manera absolutamente transparente.
Por ello, los expertos de Minsait y los directivos de las empresas energéticas coincidieron en que se debe capacitar al talento interno para los nuevos procesos de la mano de tecnología, así como priorizar la incorporación de nuevos perfiles digitales que impulsen una cultura orientada a la innovación.
Lo anterior, considerando que la gestión de activos también contribuye a reducir riesgos a través el entrenamiento de los profesionistas incluso en entornos virtuales, que son una réplica de las instalaciones y equipos que tendrán que manipular, en un inicio, a través de simulaciones.
Por ejemplo, Endesa, empresa que opera en el sector eléctrico y de gas en España, está capacitando a más de 700 colaboradores del área de generación térmica, utilizando una plataforma de realidad virtual. Esto facilita el entrenamiento sin riesgo en el aprendizaje de nuevos procedimientos, con el fin de garantizar que los equipos e instalaciones se encuentran en condiciones seguras para realizar maniobras de mantenimiento.
Igualmente, como parte del encuentro de negocios organizado por Minsait se expuso el caso de la integración de la tecnología a la Red Eléctrica de España (REE), la primera compañía del mundo dedicada en exclusiva a la operación del sistema eléctrico y al transporte de electricidad que ya se perfila como referentes de eficiencia e innovación en el sector eléctrico mundial. La firma INTEGRA es quien encabeza el proyecto estratégico de gestión de activos mediante la digitalización de las actividades y procesos de la REEE.
Con ello, se planea desde el desarrollo de infraestructuras de transporte a largo plazo hasta la entrada en servicio de una nueva subestación eléctrica o la ejecución de labores de mantenimiento en cualquiera de sus activos, creando así una cadena de valor que ha mejorado la relación con todos sus proveedores.
Como muestran esos casos, con el apalancamiento en la tecnología, la gestión inteligente de activos se convierte en una herramienta de monitoreo fundamental para las instalaciones eléctricas y las redes de transmisión y distribución, atributo con el que las compañías también pueden ofrecer un servicio de valor agregado a sus usuarios.
